Cuántas veces has escuchado a alguien decir
«Ahora deja la mente en blanco y relájate»
«Vacía la mente y desconecta»
«Deja de pensar»
Y lo has intentado una y otra vez sin obtener resultados positivos para ti.
Es muy difícil y el motivo es que la Mente No te va a dejar.
No es que sea una tarea imposible.
Los grandes meditadores consiguen dejar la mente en blanco y vaciarla. Si. Pero son instantes, segundos que consiguen crear el vacío mental.
Pero a los pocos segundos su mente se vuelve a llenar de nuevos micropensamientos.
Y aquí reside la diferencia. Ellos y ellas saben que el objetivo final No es dejar la Mente en Blanco, es estar en el momento presente.
Dejar la mente en blanco es una hazaña difícil de lograr.
Y es difícil por las herramientas que usas para conseguirlo.
Cuando intentas dejar la mente en blanco usas técnicas mentales.
Estos 3 errores son los más comunes cuando intentas dejar la mente en blanco:
- Apartas tus pensamientos cuando aparecen. «No quiero pensar en el trabajo»
- Te vas diciendo a ti misma: «Estoy tranquila y nada me perturba»
- Intentas «llenar tu cabeza de pintura de color blanco»
Son trucos mentales y necesitas de tu mente para usarlos. Y cuanto más los usas, más se llena tu mente de «basura»
Es como intentar apagar un fuego echándole gasolina. Lo vas a reactivar todavía más.
La clave está en distraer la mente o apartar la atención de la mente.
¿Y cómo vas a conseguir distraer la mente?
Usando tu cuerpo.
Si. Aunque te parezca raro:
Meditamos con el cuerpo, no con la mente
Para dejar de tener ese «ruido mental» el truco es no prestarle atención.
Ahora estarás pensando: «Como si fuera tan fácil»
Es fácil. Lo difícil es que sea constante.
A continuación te cuento como puedes «frenar el ruido mental»
Ahora te cuesta estar en contacto con tu cuerpo porque le prestas toda tu atención a tu mente y a tus pensamientos.
Intenta entrar más en contacto con tu cuerpo. Te muestro ejemplos:
Mientras caminas, observa tu respiración.
Te recomiendo que si eres principiante que empieces a practicar en un espacio cerrado, por ejemplo el pasillo de tu casa. 
Se trata de caminar de forma natural al mismo tiempo que observas tu respiración. Inspira y exhala el aire por tu nariz.
Cuando hayas practicado unos días en tu casa, prueba de hacerlo en el exterior. En un lugar con poco tráfico y ¡si es en plena naturaleza, mucho mejor!
De esta forma empezarás a sentir que tu cuerpo y tu mente están unidos, que no son dos partes separadas.
Estarás reeducando a tu mente. Que puede estar «sin pensar» y mientras haces alguna actividad. En este caso caminar
Mientras estás en un descanso del trabajo, observa tu abdomen
Quédate sentada en tu silla o siéntate en el suelo si lo prefieres
Silencia tu Smartphone y las alarmas de tu ordenador si lo tienes delante
Coloca tu espalda recta sin forzar la postura
Una mano encima de la otra sobre tu regazo y cierra los ojos.
Este ejercicio trata de que conectes con tu cuerpo.
Y la manera más eficaz es mediante tu respiración
Solamente observa los movimientos que hace tu abdomen cada vez que tomas el aire y después cuando lo sueltas.
Notarás que se hincha y se deshincha. Esto lo que tienes que observar.
Y cuando te venga un pensamiento a tu mente, enfoca tu atención a tu abdomen. Y conectate de nuevo con tu cuerpo.
Parece sencillo y lo es :)
Lo difícil es conectar con tu cuerpo mientras al mismo tiempo te vienen pensamientos.
Mientras vas en Metro o autobús, distrae tus pensamientos
Las condiciones son excelentes.
- vas sentada
- no conduces
- dispones de tiempo
Silencia tu smartphone durante el trayecto
Coloca tus manos sobre tu regazo. Una encima de la otra con las palmas hacia arriba. Junta tus dedos pulgares entre sí.
El ejercicio se trata de mantener las yemas de tus dedos pulgares siempre en contacto. Y observar tu respiración.
Inspiras y presionas las yemas de los pulgares
Exhalas y sueltas la presión
La dificultad de este ejercicio reside en mantener siempre una sutil presión. Ni muy fuerte ni demasiado suaveCuando me enseñaron este ejercicio, mi profesor de meditación me dijo:
Imagina que estás sujetando una mariposa entre tus dedos. Si aprietas mucho, le romperás las alas y si haces poca presión, se te escapará.
Y de esta manera estás en contacto con tu cuerpo y tu respiración
Pautas para conectar con tu cuerpo y dejar la «mente en blanco»
- Sé paciente. La primera vez no te va a salir. Pero no pasa absolutamente nada. Sigue practicando
- No te enfades contigo. No eres experta y tienes muchas cosas en la cabeza. Poco a poco
- Confía en la práctica. Haz este ejercicio siempre que puedas, el resultado se ve a medio plazo
Te animo a que a partir de hoy mismo conectes con tu cuerpo y te olvides (por unos minutos) de tu mente.
Estoy deseando conocer tus experiencias y saber si tienes menos «ruido mental»
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